Las decisiones, los aprendizajes y cambios de hábitos que pueden marcar la diferencia después de un diagnóstico y dar más vida a los años.
No se trata solamente de añadir años a la vida. Se trata de añadir más vida a los años.
Para mí, dar más vida a los años significa ayudar a nuestro cuerpo a producir la energía que necesita para funcionar.
Porque la vida ocurre célula por célula.
Hace unos días regresé de un viaje de 28 días por Europa junto a mi esposo.
Celebramos nuestro 40 aniversario de bodas y mi cumpleaños número 65.
Durante el viaje revisábamos casi todos los días la aplicación de pasos en el celular. Era como un jueguito entre nosotros.
“¿Cuántos llevamos hoy?”
Nunca imaginé que, al regresar a casa y sumar los 28 días completos, aparecería este número:
295,841 pasos.
Y sonreí.
No porque fueran casi 300,000 pasos.

Sino porque hubo un tiempo en que subir un solo escalón era suficiente para hacerme llorar.
Esa es la verdadera historia que quiero contarte hoy.
No para hablar de Europa.
No para hablar de viajes.
Sino para hablar de algo mucho más importante.
Porque la verdadera historia no trata de un viaje, sino de las decisiones que tomamos cada día.
De cómo la prevención, los hábitos diarios y la decisión de seguir aprendiendo pueden marcar la diferencia cuando la salud nos pone a prueba.
Cuando todo cambió
Desde niña crecí rodeada de la quiropráctica, suplementos, luego la terapia magnética gracias a mi padre, el Dr. Ralph U. Sierra.
Dormía con imanes, utilizaba prendas magnéticas y recibía ajustes quiroprácticos y terapia PEMF con regularidad.
Siempre pensé que estaba haciendo muchas cosas bien.
Hasta que un día todo cambió.
Comencé a sentirme diferente. Al principio pensé que sería algo pasajero.
Después llegaron los análisis de laboratorio.
Abrí el sobre y, antes de que alguien dijera una sola palabra, ya sabía cuál era el diagnóstico.
Artritis reumatoide.
Sentí un vacío en el estómago.
Porque una cosa es atender pacientes durante tantos años…
Y otra muy distinta es convertirte tú en la paciente.
Cuando las cosas más simples se vuelven difíciles
Hubo una época en la que subir un escalón, lavarme el cabello o abrir la puerta del automóvil representaban un verdadero esfuerzo.
¿Así será mi vida de ahora en adelante?
¿Seguirá empeorando?
¿Volveré a sentirme como antes?
Fue entonces cuando tomé una decisión.
No podía cambiar el diagnóstico.
Pero sí podía decidir cómo responder ante él.
No estaba dispuesta a resignarme.
Había dos preguntas que no dejaban de acompañarme
Como profesional de la salud, siempre me preocupó encontrar la causa del problema.
- ¿Por qué había desarrollado artritis reumatoide?
Probablemente fue la suma de muchos factores: años de estrés, sedentarismo, cambios hormonales, un tratamiento dental de conducto, una lesión, alteraciones del microbioma intestinal, alergias, factores relacionados con el sistema inmunológico y, posiblemente, una predisposición genética.
- ¿Y por qué a mí, si llevaba tantos años cuidando mi salud?
Me di cuenta de que, sin ese estilo de vida, mi historia hoy sería muy diferente.
También comprendí que en esa etapa de mi vida, mi cuerpo no estaba produciendo la energía que necesitaba para enfrentar todos esos retos.
No es tarde para seguir aprendiendo
Necesitaba entender mejor cómo funciona el cuerpo y qué podía hacer cada día para apoyarlo.
Desde mis estudios de Quiropráctica entendí que la salud rara vez depende de una sola herramienta. Por eso decidí integrar todo aquello que, según mi experiencia y la evidencia científica disponible, podía ayudar a mi cuerpo a funcionar de la mejor manera posible.
Continué utilizando imanes estáticos.
Aumenté el uso de la terapia PEMF.
Presté mucha más atención a mi alimentación, al descanso y al manejo del estrés.
Comencé a meditar diariamente y, en 2022, incorporé el Qigong a mi rutina.
Con el tiempo comprendí que ningún hábito cambia una vida por sí solo, pero la suma de muchos hábitos puede transformar nuestro futuro.
Hábitos que, practicados de manera constante, ayudan al cuerpo a adaptarse, recuperarse y funcionar mejor.
La salud rara vez depende de una sola herramienta.
Necesita las condiciones adecuadas para producir energía, repararse y adaptarse a los desafíos.
Lo que hoy entiendo sobre la salud celular
Dar más vida a los años comienza ayudando a nuestras células a hacer mejor su trabajo.
Cada célula produce energía, se comunica, responde a señales bioeléctricas, se adapta y participa constantemente en los procesos de reparación del organismo. Cuando apoyamos esas funciones, también estamos apoyando la vida.
En preparación para el documental Irma y Sierra, tuve la oportunidad de profundizar en décadas de investigaciones, notas y el libro Energía Magnética, escrito por mi padre. Aunque ese libro forma parte de mi primer libro, El poder del imán, ese proceso confirmó que iba por buen camino.
Comprendí que muchas de las respuestas que había buscado durante años ya estaban frente a mí. Simplemente, en aquel momento de mi vida, aún no estaba preparada para comprenderlas.
También reafirmó mi deseo de compartir su legado con nuevas generaciones. Sus investigaciones y sus obras no podían quedarse sin contar. Esa convicción fue una de las principales razones para crear el documental Irma y Sierra.
Hoy sabemos que nuestras articulaciones contienen miles de millones de células que producen energía, se comunican constantemente y participan en los procesos normales de mantenimiento y reparación del organismo.
Por eso mi enfoque nunca ha dependido de una sola herramienta.
La quiropráctica, la nutrición, el movimiento, el descanso, la meditación, el Qigong, la terapia PEMF y los imanes estáticos forman parte de un mismo estilo de vida.
Cada uno aporta algo diferente.
Juntos apoyan mi bienestar diario.
Si deseas conocer con más detalle cómo integro la terapia PEMF, los imanes estáticos, la meditación y otras prácticas en mi vida diaria, comparto mi rutina personal y la filosofía que la inspira en mi libro Más allá del poder del imán.
Estoy convencida de que ese compromiso constante marca una diferencia en mi vida.
Doce años después… casi 300,000 pasos
Cada organismo tiene su propia historia.
La artritis reumatoide y muchas otras enfermedades pueden tener un componente genético.
Sin embargo, hoy sabemos que la alimentación, el movimiento, el descanso, el manejo del estrés y el entorno celular también influyen en la manera en que nuestros genes se expresan.
Cuando regresé de Europa y vi los 295,841 pasos registrados en mi teléfono, no pensé en la distancia recorrida.
Pensé en cuánto había cambiado mi vida desde aquellos años más difíciles. Ese fue el verdadero logro.
No puedo prometer que otra persona vivirá la misma experiencia que yo.
Pero sí puedo compartir la lección más importante que aprendí.
Cada comida saludable.
Cada caminata.
Cada noche de buen descanso.
Cada esfuerzo por reducir el estrés.
Cada momento de aprendizaje.
Cada pequeño hábito.
Después de todo este camino, no veo la artritis reumatoide como una sentencia.
La veo como un despertar.
Me obligó a detenerme.
A escuchar mi cuerpo.
A seguir aprendiendo.
A comprender que cuidar la salud no es algo que hacemos cuando aparece un diagnóstico, sino una decisión que tomamos todos los días.
No buscaba recuperar la vida que tenía antes. Buscaba construir una mejor.
Todo fue y es una inversión en la persona que soy hoy.
Hoy le doy más vida a mis años.
Ayudar a nuestro cuerpo a producir la energía que necesita para funcionar, adaptarse y repararse es,
para mí, una forma de añadir
más vida a los años.
Por qué escribo
No puedo decir que agradecí el diagnóstico cuando llegó.
Pero sí puedo decir que hoy agradezco todo lo que me enseñó.
Por eso escribo.
No para convencer a nadie.
Escribo con la esperanza de que, aunque sea una sola persona, decida comenzar hoy a cuidar mejor de su salud.
Si logro aportar un pequeño granito de arena para que alguien viva con más bienestar, entonces cada palabra habrá valido la pena.
Las decisiones, los aprendizajes y los cambios de hábitos marcaron una diferencia en mi vida.
¿Podrían también marcar una diferencia en la tuya?
Si deseas conocer con más detalle este camino, en mi libro Más allá del poder del imán comparto la historia completa, junto con las experiencias, investigaciones y prácticas que han formado parte de mi vida y de mi práctica clínica durante décadas.
Más vida a los años
Porque, al final…
No se trata de añadir años a la vida.
Se trata de añadir más vida a los años.
La edad es inevitable.
El sufrimiento no tiene por qué serlo.
Con energía magnética,
Dra. Irma I. Sierra
PS. A través de mis blogs, libros y, próximamente, programas educativos, continúo compartiendo parte del conocimiento, las experiencias y las recomendaciones que he aplicado durante décadas, tanto en mi práctica clínica como en mi vida personal.
El conocimiento despierta… pero la aplicación diaria transforma.
Para quienes deseen conocer más sobre los imanes desarrollados y aplicados bajo el enfoque Sierra —basado en más de 55 años de experiencia continua personal y familiar—, los productos Dr. Sierra Magnets están disponibles en Health Magnetic Store & More, y pronto por esta página..